"Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes"
Isaac Newton
Las siglas CEO son empleadas usualmente para denominar al ejecutivo de más alto rango dentro de una corporación. Para muchos estudiosos contemporáneos de la estructura de la firma, resulta clave en el desempeño de las grandes empresas, la elección de un CEO capaz de erigirse como la brújula direccionadora de los intereses de la organización de la cual asume el mando.
Hacer una división clara entre cuales funciones le corresponde o no ejecutar, resulta ser una tarea complicada y a la vez improductiva –dada la misma naturaleza del cargo-. En general diremos, es el CEO quien posee una visión general de las “condiciones ambientales” en las que desenvuelve su empresa y dado ese conocimiento panorámico nunca le es difícil encontrar y aplicar las medidas correctivas según la particularidad de cada caso.
Aunque dentro de la estilizada jerga de los planificadores estratégicos es de reciente utilización el término CEO, si hurgamos un poco en la historia de las grandes empresas del siglo XX, descubrimos que son fácilmente identificables aquellos ilustres individuos que tomaron el timón de sus empresas y como “capitanes de su barco” construyeron grandes imperios económicos que aún hoy sirven como punto de referencia casi obligada.
Y como vamos a “hombros de gigantes” nos dimos a la tarea de hacer una recopilación de las historias de vida de estos personajes, que pueden servir como fuente de inspiración para aquellos ejecutivos contemporáneos que son o figuran como posibles CEO’s de sus empresas. En una primera entrega, presentaremos una breve reseña del empresario Henry Ford.
Henry Ford:
Un filósofo industrial
“El secreto de mi éxito está en pagar como si fuera pródigo y
vender como si estuviera en quiebra”
Bajo la presidencia de Henry Ford se edifico la mayor y más rentable fabrica de autos y tractores de todos los tiempos. Hijo de pobres granjeros de origen irlandés y con una educación elemental –lo que muestra que ciertas habilidades se adquieren en “la calle” y no en salones de paredes blancas- logro vender en menos de 20 años, más de 10.000.000 ejemplares de su moldeo Ford T.
Este revolucionario industrial logro cimentar las bases del modo de producción industrial hoy día conocido como fordismo. Bajo este modelo empresarial se fusionaban: cadenas de montaje, maquinaria especializada, altos salarios y un número elevado de trabajadores en plantilla. Sin embargo lo genial de su proyecto radicó en la manera en focalizo y llego a crear su propia demanda y/o consumidores.
En una época en la que los automóviles eran considerados como bienes lujosos solo adquiribles por aquella pequeña porción pudiente de la sociedad, Ford apunta a la clase media, ese vasto sector de la población grande en número, con lo cual se aseguraba de la conquista de un mercado con el cual podía sustentar su modo de producción en masa. Producir a bajo costo, vender a bajos precios pero en grandes cantidades, en resumen era esa su filosofía empresarial.
Ford como CEO de su propia empresa logra administrar eficazmente todas las áreas de su organización:
Identifico posibilidades desatendidas por la competencia
Analizo con detalle la naturaleza del mercado en el que operaba y con este conocimiento:
introduce a tiempo cambios y transformaciones cuando fue necesario
Del mismo modo Ford entendía lo valioso e indispensable que era su capital humano, mientras las empresas del sector pagaban a sus empleados 2,5 dólares por hora, Ford decide compensar a sus empleados con el doble, pagando 5 dólares por hora trabajada.
A grandes rasgos, este CEO fue un gran visionario, un amante del progreso y del desarrollo tecnológico. Un individuo integro capaz de liderar transformaciones y cambios radicales en todo nivel que llevaron a su empresa a ser el sinónimo perfecto de la palabra éxito.
Por Johanna Castillo